LA NIEBLA.

La conducción con niebla reduce la visibilidad y a la adherencia, con lo cual debemos adaptar la velocidad según sea la intensidad de la niebla y aumentar la distancia de seguridad con respecto al vehículo que circule delante. Deberemos de utilizar el alumbrado correspondiente.

NUBES DE POLVO O HUMO.

En estos casos deberemos adaptar la velocidad según la visibilidad y aumentar la distancia de seguridad, encendiendo las luces de corto alcance.

EL SOL.

El sol puede deslumbrar al conductor.

Para evitar el deslumbramiento conviene mantener limpia la visera del casco y utilizar gafas de sol durante el día, de noche está prohibido.

Si aún así no es posible protegerse de los efectos del sol, reduciremos velocidad, y si fuera preciso detendríamos el vehículo.

También es importante recordar que podemos ser deslumbrados por los faros de otro vehículo. Un deslumbramiento puede llegar a provocar una ceguera temporal en determinadas circunstancias

EL VIENTO.

Si hay algún factor de la meteorología especialmente nocivo para los moteros, ése es el viento. Constante o racheado, más pernicioso éste, puede desestabilizarnos si no andamos alerta ni nos centramos con determinación sobre el manillar.

Merecen una atención especial en este tipo de condiciones los adelantamientos a vehículos pesados. Una vez rebasados, un golpe de viento puede hasta sacarnos de la calzada. Para evitar la salida de la calzada justo antes de terminar el adelantamiento sería conveniente inclinar levemente el tronco hacia el lado donde nos quede este camión o autocar, para contrarrestar el empuje lateral.

Adquiera nuestro vídeo curso para el permiso “A” en DVD

Francisco Javier Merino Gil
Profesor de Formación y Seguridad Vial.

Be Sociable, Share!

Ningún comentario en " Teórica Permiso A: Meteorología 2ª parte "

Deja un comentario

  Usuario [*]

  Email [*]

  Página Web

Entérate cuando otros usuarios comentes este post

Tu comentarios está a la espera de ser moderado. Gracias